Cómo limpiar los oídos de mi mascota
He consultado muuuchos pacientes con patologías relacionadas con los oídos. En la mayoría de los casos los dueños tienen “miedo” de manipular y limpiar las orejas de sus mascotas, y en ocasiones es simplemente desconocimiento de qué usar y cómo hacerlo.
Los veterinarios recomendamos la limpieza periódica de oídos en casa por las siguientes razones:
Mantener la función normal de la piel que recubre el canal auditivo.
Controlar o limitar la propagación de bacterias y levaduras.
Retirar la acumulación de cera, sucio y otros residuos.
- Abrir el camino del canal auditivo para permitir que los medicamentos puedan llegar al lugar de una infección.
Si entiendes que es necesario pero no tienes idea de cómo hacerlo, a continuación te explico el qué y el cómo para una limpieza correcta de los oídos de tu mascota:
Qué necesitas?
Lugar: Elige un área donde tengas libertad para manipular tu mascota y puedas limpiarla fácilmente. Recomiendo el patio si tienes, sino un baño o el balcón.
Limpiador de oídos: En el mercado hay varios con funciones diferentes, por lo que tu vet de cabecera debe ayudarte a elegir el adecuado para tu mascota.
Algodón: para mis pacientes recomiendo cotton pads (el que usamos las mujeres para remover maquillaje).
Cómo lo hago?
1. Levanta la oreja en posición vertical (esto ayuda a que el conducto se abra de manera natural),
2. Con tu limpiador de oídos, apunta la boquilla al interior del conducto y aplica una cantidad generosa de solución hacia adentro.
3. Masajea suavemente la base de la oreja sin soltarla, hacia abajo y hacia adentro con el fin de permitir que la solución se disperse bien por todo el interior del conducto.
4. Permite que tu mascota se sacuda.
5. Con un algodón seco, remueve el exceso de cera, sucio y líquido.
6. Repite en el otro oído.
Olfateando tips:
Siempre inspecciona detenidamente el conducto del oído al levantar la oreja. Fíjate en cómo se ve el cerumen, cómo huele y el color de la piel interna de la oreja. Esto te ayudará a reconocer qué es normal y qué no. Ante cualquier cambio (mal olor, excesivo cerumen, cambio de color, etc), visita tu veterinario.
Si tu mascota se rasca o se sacude con mayor frecuencia e intensidad de lo normal, puede ser a causa de una infección.
Cada raza y especie tiene requerimientos diferentes de limpieza, de acuerdo a sus características físicas y biológicas. Por eso es necesario que te asesores con tu vet sobre la frecuencia de la limpieza y el tipo de limpiador.
En gatos y en perros pequeños que no les agrade la manipulación, puedes ayudarte envolviéndolo en una toalla como un burrito. Esto permite que estén comprimidos y seguros (para ellos mismos y su dueño).
Inténtalo y cuéntame como te fue en los comentarios.
